Tras 7 años de silencio y untados en millones de las arcas públicas, los sindicatos mayoritarios convocan una huelga general sin acreditarse ninguna motivación de carácter laboral, económico o social, ni se ha producido conflicto alguno en el ámbito de la negociación colectiva que justifique esta convocatoria.
La huelga se convoca con fines puramente ideológicos y políticos, instrumentalizando las estructuras sindicales para promover una narrativa contraria al Estado de Israel y, por extensión, al pueblo judío, incurriendo en un uso ilegítimo de los medios sindicales y una posible incitación al odio y a la discriminación.
Dicha actuación puede alterar gravemente el orden público, vulnerar los principios de neutralidad institucional y generar perjuicios económicos injustificados a trabajadores y empleadores.
Todavía hoy hay quien se pregunta cómo pudo existir Auschwitz. Aún no se entiende cómo un pueblo entero, decente, cayó en las garras del nazismo.
Se llama propaganda y es la misma que mañana saldrá a las calles, arrastrando también a los menores.
No seas parte de esta locura.
NUNCA MÁS ES AHORA
